Quiénes somos

 

Asocicación PISO es una asociación sin ánimo de lucro que se creó en 1998. Llevamos 11 años trabajando para la reinserción de personas que han pasado por un proceso de prisionización.

 

 

¿POR QUÉ SURGE?

   

   Ante la desintegración social y desestructuración personal que sufren las personas que han pasado un tiempo prolongado en prisión. La imposibilidad de reinserción dadas las carencias: personales, familiares, formativas, lazos sociales saludables… y de entorno  que padecen muchos de ellos.  Lejos de resolver los problemas que les llevaron a prisión generalmente estos se agravan y además se añaden los propios  del aislamiento social y de sobrevivir en un medio tan hostil como es la cárcel, donde debido a la masificación prima la seguridad ante el tratamiento personal hacia la resocialización.

 

    Si le sumamos que la red de ayuda social para este colectivo apenas tiene respuesta cuando salen a la calle, nos encontramos con gente que pasa la mitad de su vida entrando y saliendo de prisión, sin recursos ni medios para salir del círculo.

 

    Así mismo, los procesos de prisionización acentúan en estas personas la desestructuración personal que padecen en cuanto a la adquisición de hábitos, regulación de actitudes, aceptación de normas, falta de autoestima y confianza, carencia de recursos personales y colectivos, al haber sido sometidos a férreos regímenes disciplinarios, continuamente dirigidos, en un ambiente hostil de olvido, desprecio y desconfianza a las que la sociedad les condena.

 

    La falta de una sensibilización social e institucional respecto a la atención de este problema y de un tejido social solidario capaz de integrar en la comunidad a las personas que han sufrido semejantes carencias hace que la situación de la gente expresa en el momento de salir de prisión sea en la mayoría de casos catastrófica (reincidencia) y de desamparo.

 

    Por ello vemos necesario que estas personas recalen en un proyecto donde participe gente que sea consciente del problema, y tengan voluntad para ofrecer el entorno socio-afectivo adecuado, pudiéndoles dotar de los recursos necesarios para su inserción social.