Qué hacemos

Fase I

 

- Seguimiento en prisiones

            El primer contacto con las personas en prisión se realiza a través de cartas dirigidas a la Asociación por los propios internos en las que nos solicitan ayuda, derivados de los servicios sociales de prisión o de otras entidades.

            Desde Asociación PISO, consideramos importante un conocimiento previo del caso para poder realizar una buena intervención y decidir si somos el recurso más adecuado o no.

            A través de comunicaciones semanales en las prisiones realizamos un estudio exhaustivo para conocer las necesidades de la persona, la situación psicológica, familiar, penal…etc.

Los instrumentos que se utilizan en esta primera fase son las entrevistas con el usuario, así como el seguimiento de su situación mediante correspondencia y las entrevistas colaterales con otros profesionales y entidades que pueden aportar información sobre la situación del usuario, o que nos pueden aportar un apoyo necesario en algún aspecto para la intervención con el usuario.

La dinámica que se lleva a cabo con cada uno de los casos será la siguiente: 

-         Entrevistas con el usuario. Estas se realizadas por uno o dos miembros de la Asociación. Se realizarse un mínimo de tres entrevistas con cada usuario.

-         Las entrevistas se llevan a cabo teniendo en cuenta un sistema de rotación con varias personas del equipo que puedan valorar en primera persona cada uno de los casos, aunque siempre se debe dar al usuario la oportunidad de que este presente la persona con la que ha tenido el primer contacto y que es para él su punto de referencia.

-         Durante el periodo en el que se realicen estas entrevistas la persona de seguimiento (punto de referencia) se ponen en contacto con otros profesionales o entidades que le puedan aportar información sobre la situación del usuario.

-         Una vez elaborado este estudio y realizadas las entrevistas mínimas se presenta el caso a la Asamblea, formada por profesionales, voluntarios y colaboradores de la Asociación, donde todos los miembros del equipo son los responsables de aprobar o rechazar  la intervención con cada usuario, o bien, prorrogar la fase de valoración del caso.

-         Es en este momento y siempre que la Asamblea apruebe la intervención con el usuario cuando se valora en grupo las posibles líneas de trabajo así como los apoyos a los que debe acceder la persona con la que se va a intervenir.

            Es aquí donde decidimos si acogemos a la persona o no, si la acogemos solo para disfrutar de permisos, donde se intentará una reagrupación familiar si es posible, y en el caso que no sea posible, se trabajará de cara a un tercer grado o una libertad condicional o total en el aspecto laboral y social.

            Cuando no somos el recurso más adecuado, los profesionales de la Asociación, le ayudan a encontrar el recurso más indicado para él y le facilitan los datos de la entidad y si es necesario, se ponen en contacto con la misma para tramitar la posible derivación.        

 

- Piso de Acogida: Disfrute de beneficios penitenciarios.   

En primer lugar, en el Piso de Acogida se disfrutan los beneficios penitenciarios. Hay que tener en cuenta que estas primeras salidas, son para muchos el primer contacto con el exterior desde hace muchos tiempo, y es un trabajo costoso por tanto el trabajar la contención de actitudes derivadas de la prisionización. Ese será el primer objetivo a trabajar con las personas que vienen de permiso. Durante los permisos, aunque es lógico el tiempo de ocio, se tratará de que la persona participe de las actividades diarias que se realizan en el piso, tareas de limpieza, comida, …etc. Además es una oportunidad para conocer mejor al usuario y concretar las necesidades y objetivos a cumplir con él.

En esta fase el equipo de la Asociación deberá trabajar con el usuario en crear un clima de confianza que posibilite hacer una intervención positiva cuando éste sea integrado en el piso de acogida con el resto de sus compañeros.

           

En esta fase se destaca el trabajo en hacer entender y aceptar al usuario el funcionamiento del piso, así como las normas de convivencia que rigen la estancia en este centro. Para ello el protocolo a seguir es el siguiente:

 

-        La exposición de las normas de convivencia del piso de acogida al interno, así como la valoración a priori de la actitud que el usuario muestra hacia estas normas.

-        La aceptación por escrito del usuario de estas normas.

-        La aceptación por escrito de la entidad de su disponibilidad  para realizar la acogida de esta persona en los periodos de libertad de los que pueda disponer. Mediante la entrega del aval de la Asociación. Este hecho será también propuesto y aprobado por la Asamblea.

 

Al finalizar el permiso, el equipo multidisciplinar de la Asociación, vuelve a realizar una valoración. Dependiendo del comportamiento de la persona durante el permiso y de las necesidades detectadas, se vuelve a decidir si continuamos con el seguimiento o bien valoramos una derivación, ya sea hacia la familia o hacia otro recurso más acorde con las necesidades que presente.